En los últimos años, se han venido utilizando ciertos materiales para las tuberías de los sistemas de aire comprimido, como el hierro negro, el acero galvanizado, el cobre, el acero inoxidable e incluso el plástico. Recientemente, las tuberías de aluminio se han convertido en una excelente opción a tener en cuenta para los  sistemas de aire comprimido y en otras aplicaciones.

El hierro negro y el acero galvanizado son materiales comunes en las tuberías de los sistemas de aire comprimido. Entre un 60 % y un 70 % de todos los sistemas de aire comprimido instalados hoy en día utilizan tuberías de hierro negro o galvanizadas, debido a distintos factores:

  • Los contratistas conocen estos materiales.
  • Bajo costo de los materiales
  • Encontrar accesorios y herramientas para las tuberías y los sistemas de aire comprimido resulta fácil.
  • El tubo de acero puede soportar altas presiones.

Sin embargo, existen varias razones fundamentales por las que el aluminio es un material más adecuado para la mayoría de las instalaciones de aire comprimido, cada una de las cuales resuelve una de las principales desventajas de los sistemas de tuberías tradicionales.

  • Las tuberías de aluminio son mucho más fáciles de instalar y de modificar que los sistemas de acero o de cobre. Puede alcanzarse un ahorro de mano de obra del 50 %, ya que los tubos de aluminio se suministran listos para su instalación. No requieren preparativos específicos más allá del corte, el desbarbado y el biselado, ni tampoco herramientas especiales. Los tubos de aluminio están calibrados, lo que significa que su diámetro está estrictamente controlado. Esto significa que los componentes de conexión rápida asociados encajan de forma segura y que todas las conexiones quedan protegidas automáticamente.
  • El tubo de aluminio es mucho más ligero que el tubo de acero o de cobre. Esto también reduce los costes de instalación y modificación.
  • Otro factor que hace que los sistemas de tuberías de aluminio sean más fáciles de instalar y modificar es que no requieren de roscado o soldadura.
  • El aire comprimido proporcionado por un sistema construido con tuberías de aluminio es mucho más limpio que el aire que ofrece un sistema de tuberías de acero. Los sistemas de tuberías de aluminio pueden ayudar a cumplir los requisitos de la norma ISO 8573-1: 2010 sobre la calidad del aire si así lo requiere la aplicación. Un aire más limpio también conlleva menores costes de mantenimiento.
  • La resistencia a la corrosión del aluminio proporciona un flujo óptimo del aire, reduce los costes energéticos y mejora la calidad del aire.
  • Los accesorios utilizados en los sistemas de tuberías de aluminio encajan de forma segura y tienen muchas menos fugas que los accesorios utilizados en sistemas de rosca. Todo esto se traduce directamente en un ahorro de energía y en una mejora de la productividad de la planta.

 


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